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Aquellas pequeñas cosas

“Notas de Lluvia” por Aysha Singing In The Rain.

Y a los buenos días, gentecilla de las redes. Hoy no tengo muy claro si vengo con Joan Manuel Serrat o con Mercedes Sosa; por más que he buscado, no me he enterado al final de quién es en realidad la canción. Pero vamos con ella.

 

<<Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia,

pero su tren vendió boleto de ida y vuelta.

 

Son aquellas pequeñas cosas

que nos dejó un tiempo de rosas;

en un rincón, en un papel o en un cajón.

 

 

Como un ladrón, te acechan detrás de la puerta.

Te tienen tan a su merced como hojas muertas

 

que el viento arrastra allá o aquí,

que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve>>.

 

 

He elegido esta canción porque esto de las pequeñas cosas forma parte del rollo <<flower power>> que ha venido a sustituir a la religión como secta moralizadora. Sí, me habéis leído bien. Todo ese rollo de amar lo que se hace, sacar de todo algo positivo, que todo pase por algo, que cada persona que se nos cruza tiene un papel en nuestra vida… Con todos mis respetos, en mi humilde opinión, no son más que conformismo y paños calientes. Porque, si bien es cierto que ser negativos no nos lleva a nada, también lo es que gestionar emociones no es seleccionarlas; sino dar, a cada una, su lugar. Lo que pasa es que cada vez somos más egocéntricos y nos molesta más que el de al lado nos necesite para algo; ahora, que no lo necesitemos nosotros, que eso es derecho constitucional. Yo lo siento pero, francamente, hay situaciones que no tienen nada de positivo, las mires por donde las mires; y, de igual modo, hay personas que bien podríamos habérnoslas ahorrado. Lo que sí voy a apoyar cien por cien es la idea de intentar aprovechar el dolor para aprender y de no enconarse en él. Es decir, llorar cuando toca y levantarse de nuevo para seguir, sin olvidar lo que hayamos aprendido; más que nada, para que el sufrimiento no haya sido de gratis. Pero, sin ánimo de ofender, creo firmemente que tanto positivismo sin control ni lógica solo es una forma maquillada de manipulación.

Dicho lo cual, vamos ya con la canción.

No tengo muy claro el significado de la primera estrofa pero me inclino a pensar que habla de la caducidad natural de las cosas; de que, a veces, no rompemos nada, sino que todo acaba rompiéndose, más tarde o más temprano, según lo cuides, o incluso sin que puedas hacer nada al respecto. Esto me provoca unas profundas ganas de pensar (qué raro, ¿no?). Por un lado, como ya habréis deducido, no creo en el destino; pues me parece una forma, tan pobre como irracional, de justificar el <<no hacer nada>>. Me gusta pensar que, aunque la suerte influya, siempre podemos hacer algo al respecto de las cosas. Por ejemplo, mi madre siempre me dice que para qué me aprieto tanto con cuidarme si me voy a morir igual. Mi respuesta ante un planteamiento tan negro es que nunca he pensado en ser inmortal, sino en alargar y mejorar mi vida lo máximo posible; pues creo que hay un deterioro inevitable pero otra parte que no lo es. Pues creo que esto último se aplica a todo, que todo siempre es mejorable pero que, al final, todo se rompe en algún momento y que no alcanzamos a saber exactamente a qué se debe ni en qué proporción.

En la segunda, viene a fraguar lo que ya se ha cimentado en la primera: que, aunque sepamos que todo acaba, realmente, hay una parte de nosotros que no lo sabe de verdad, que no lo asume, que se niega a aceptarlo. Y eso es lo que alimenta la nostalgia. Pero, como dijo Víctor Hugo, la nostalgia es la felicidad de estar tristes. Porque no me negaréis que hay un pequeño placer en esos recuerdos. Yo creo que se debe al regustillo que nos deja, al recordatorio de esa sensación que nos producía cuando sí lo teníamos. O sea, que no es que nos haga felices estar tristes, sino que ese pequeño placer viene del recuerdo del sentimiento anterior, no de lo que sentimos desde la pérdida.

Así que, para ir finalizando, diré que por mucho que nos digan que lo que importan son las pequeñas cosas, yo creo que, en realidad, esas son las que mantienen la supervivencia; pero, como ya he dicho otras veces, yo aquí no he venido a sobrevivir, quiero VIVIR. Así que, quien quiera formar parte de ello, que no se olvide de la magia 😉

Buenos y grandes días.

Publicado el 26 de mayo de 2022
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