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Biblioteca América

“Bibliotecas del Mundo” por Mariángeles Salas.

La Universidad de Santiago de Compostela esconde una joya: la Biblioteca América, creada en 1904 gracias al impulso del emigrante gallego Gumersindo Busto, que la concibió como una biblioteca-museo para incluir en ella, además de libros y revistas, monedas, banderas, objetos y en general todo aquello que permitiera transportarnos al continente americano.

El objetivo de la biblioteca que acompañaba esa idea inicial era nutrir de conocimientos  sobre América a los estudiantes de este lado del océano. Gumersindo Busto quería que en España y en Europa se conociera la riqueza y diversidad de una América a la que él llegó a los 15 años y donde consiguió hacerse a sí mismo. Se sentía profundamente agradecido con América y entendía que ésta era una manera formidable de plasmar su agradecimiento y, al mismo tiempo, reivindicar la riqueza del continente.

Gumersindo Busto Villanueva, nacido en Laraño (Santiago de Compostela) el 11 de julio de 1872 y fallecido en Buenos Aires el 21 de junio de 1937, fue un filántropo gallego, un compostelano emigrado en la Argentina, donde ejerció como escribano público, y donde en 1904 escribió una carta proponiendo la creación, en Santiago de Compostela, de una Universidad Libre Hispanoamericana dotada de una gran Biblioteca-Museo para que se difundieran los valores intelectuales y culturales de América.

Busto empezó a reunir en su casa un número importante de libros, folletos y objetos diversos de diferentes procedencias cuyo volumen aumentaba sin cesar. Para ello utilizó todos los recursos a su alcance: estableció contactos con numerosas personas e instituciones del asociacionismo étnico gallego y español de la mayor parte de los países americanos, así como con personalidades intelectuales y políticas de las sociedades nacionales, con el objetivo de lograr el mayor número de fondos bibliográficos americanos. Resulta evidente la inmensa capacidad de convicción que desplegó don Gumersindo Busto para recabar apoyos, si atendemos a los miles de donativos que recibió.

Tres años más tarde, abandonada por distintas razones la iniciativa, centró sus esfuerzos en el fondo bibliográfico y museístico que llevaría por nombre Biblioteca América para inaugurarla en 1910, el primer centenario de la Revolución de Mayo, inicio de la independencia de la Argentina. Un doble homenaje a su patria de origen y a la de adopción. Sin embargo, habrían de pasar algunos años para que la Biblioteca fuese instalada en la sala de la Facultad de Xeografía e Historia.

La biblioteca se aloja en una sala con una bella estantería barroca procedente del monasterio de San Martin Pinario y contiene 16 bustos, la  mayoría confeccionados en mármol y bronce. Se trata de representaciones de los principales próceres latinoamericanos y de figuras relevantes de la política e intelectualidad de fines del siglo XIX y principios del XX (San Martín, Sucre, Miranda, Bolívar, Artigas…). Aunque el grueso de esa colección es contemporáneo de Busto, en los últimos años se han incorporado donaciones procedentes de diferentes gobiernos como el busto de Bernardo O’Higgins, donado por el gobierno chileno.

En la misma sala se encuentran expuestos algunos de los objetos de origen americano que llegaron hasta Compostela, como por ejemplo lanzas, arpones, arcos y un carcaj; recipientes de cerámica encontrados en la quebrada Humahuaca-Huacalera, en Argentina; un tumi (cuchillo de trepanación); una camisa elaborada con corteza de árbol; y un lazo y boleadoras de cuero de potro.

La colección es multidisciplinar y enciclopédica: obras de botánica, manuales de derecho, libros de medicina, o breves folletos sobre obras públicas, por poner sólo algunos ejemplos. Donaciones, intercambios y compras fueron los canales a través de los cuales creció este fondo a lo largo del siglo XX, y lo sigue haciendo en la actualidad, en que supera ya los treinta y siete mil volúmenes.

La Biblioteca América, además de material bibliográfico, cuenta con una importante colección numismática, cartográfica, así como de flora y fauna. Contaba además con una colección de minerales, semillas y animales disecados, y que hoy en día se pueden contemplar en el Museo de Historia Natural, en Vista Alegre.

Don Gumersindo concebía la biblioteca como una Biblioteca-Museo y no limitó por tanto su petición a libros y revistas, aceptando monedas, banderas, objetos y en general todo aquello que permitiera transportarnos al continente americano.

Sin lugar a dudas la joya de la Biblioteca América es la réplica del Libro de Horas de Fernando I de León, escrito por Pedro Fructoso en el año 1055 y que contiene rezos y plegarias para todos los días del año. Lamentablemente hoy en día solo podemos ver la réplica ya que el original está guardado a buen recaudo desde que en el año 2011 desapareciera de la Catedral de Santiago el Códice Calixtino aunque se han reproducido exactamente todas las páginas, incluidos los agujeros y las manchas de las hojas.

La Biblioteca América es una enseña de la Universidad de Santiago de Compostela y un ejemplo real y vivo de la vinculación entre Galicia y América. Tiene un innegable valor real (como fondo bibliográfico excepcional), pero también un valor simbólico. Es un testimonio de la potencialidad de la cooperación entre los pueblos iberoamericanos.

 

Fuentes consultadas

https://www.elcorreogallego.es/hemeroteca

https://www.usc.gal/es/congresos/xiedhe/visita.html

https://www.elmundo.es/album/metropoli

 

Publicado el 2 de mayo de 2022
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