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Hasta aquí hemos llegado - Antonio Fontana

Reseña realizada por Begoña Curiel.

Un ratito entretenido en una residencia de mayores, todas mujeres. Es la  Residencia de Señoritas Peña Hincada. Entre la “Socorro”, la “Millones”, la “Académica” y otros apodos entramos en esta galería tragicómica que intenta paliar la dureza de la última etapa de la vida con toques de humor negro que a veces rozan lo infantil.

  Es una propuesta arriesgada para convertirla en novela, incluso con la buena intención que muestra el autor de dulcificar las realidades amargas entre achaques, paranoias, obsesiones y desvaríos de las ancianas, por no hablar del abandono que algunas sufren por parte de sus familiares.

  A esas alturas de su película están vueltas de todo y curadas de espanto. Les queda la risa, el juego, la broma cáustica, ponerse motes y recordar –las que pueden– su pasado aunque no fuese precisamente una balsa de aceite. Un grupo de auténticas supervivientes que con cierta deportividad y su “puntito irónico-macabro” narran cómo van despistando a la muerte.

  Me gustó el comienzo ingenioso, es lo que hace distinta esta novela teniendo en cuenta dónde estamos. Situaciones, detalles y escenas son divertidas, originales e insólitas y al principio la cosa tiene su gracia, sí, pero al exprimir la misma fórmula hasta el final, pierde brillo.

Es como cuando te cuentan un chiste estupendo. La carcajada está asegurada la primera vez, pero si te lo repiten una y otra vez...

  La escritura es sencilla y correcta y la novela no es extensa. Se lee con rapidez: no alcanza las doscientas páginas y la ristra de guiones con sus correspondientes diálogos aportan ritmo, pero enseguida se convierte en otro exceso de Hasta aquí hemos llegado: demasiados “diálogos” compuestos de una palabra o comentario breve (la mayoría de las ancianas que hablan en “hilera” una tras la otra) que ocupan páginas de forma innecesaria y no aportan demasiado. Es el caso también de algunas historias concretas fuera de la residencia y no sólo por diálogos (la de las enciclopedias por ejemplo. Ya me dirán si la han leído).

  Hasta aquí hemos llegado “pintaba” mejor, la verdad. Una pena porque es original.

Publicado el 12 de marzo de 2021
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