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La escritora - Auður Ava Ólafsdóttir

Reseña realizada por Begoña Curiel.

La fuerza de los símbolos da intensidad de esta historia donde pesa la insinuación sobre el relato. Es el encanto de la novela y sin embargo “la cruz” porque nada parece estallar del todo. Las frustraciones están a flor de piel en la constante búsqueda de belleza y libertad de sus protagonistas. Y pilotando este barco pausado y sin estridencias, la principal, Helka.

  Tiene nombre de volcán, de esos de engañosa apariencia dormida. Porque sabe lo que quiere: escribir, pero su país, Islandia y los años sesenta –aunque prometen tanto en otros lugares del mundo– sólo la invita a concursos donde rentabilizar su belleza. «El mundo no es como a ti te gustaría. Eres mujer. Acéptalo», le dicen, pero hace caso omiso y sigue cual hormiga su objetivo en un mundo de hombres.

  Marcha a la ciudad, Reikiavik, con su máquina de escribir para exprimir las horas sobrantes del trabajo de camarera que le da para comer. Su compañero de piso, Jon John, fantástico secundario, es su aliado y apoyo aunque él necesita más bastones aún. Ejerce de marinero pero no lo es porque el teatro es su sueño. También que la sociedad acepte la homosexualidad que debe esconder.

  El que será novio de Helka es el poeta que tampoco lo es, porque sus letras no fluyen. Su amiga Isey también es otra ama de casa y madre que no lo es, porque le gustaría ser Helka, supuestamente libre para escribir. Todos sienten el peso de unas cadenas y el miedo que no permite caminar, evolucionar, respirar, vivir.

  La determinación de Helka se presenta en el lado contrario del espejo colectivo que domina la narración, cargado de pesimismo y sensación de condena. Pero ella no cejará en su empeño, explorará por cualquier resquicio que se le presente; lenta pero segura. Cada pequeño paso es un mundo que como lectora me ha cargado las piernas, como quien sube una cuesta empinada entre piedras resbaladizas.

  Teniendo el calor de la lava dentro de Helka, con su pasión por los libros y la creación, sin embargo la escritura sobria de la autora baja la temperatura y en mi caso al menos, provoca cierta apatía sin que por otra parte, lograra desengancharme de la lectura. Imagino que esperando impaciente la posible eclosión ya no sólo de la protagonista sino de los secundarios. Especialmente el de Jon Jhon al que me hubiera gustado abrazar.

  La escritora es uno de esos libros curiosos, un tanto particulares, que pese a dejarte a medias tienen algo especial.

Publicado el 6 de julio de 2021
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