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Pearl Comfort Sydenstricker

“Premios Nobel de Literatura” por Mariángeles Salas.

Pearl Comfort Sydenstricker, que adoptó el nombre de Pearl Sydenstricker Buck y es conocida popularmente como Pearl S. Buck ( Hillsboro , Virginia del Oeste , EE.UU. , 26 de junio de 1892 - Danby , Vermont , EE.UU., 6 de marzo de 1973 ), fue una escritora estadounidense galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 1938 .

Cuando Pearl S. Buck recibió el Premio Nobel de Literatura en 1938 no habían pasado ni diez años desde la publicación de su primera novela. Pero el talento con las palabras de esta mujer luchadora convenció a los miembros de la academia sueca sin dudarlo. En su discurso de agradecimiento, la escritora aseguró que había sido en su larga estancia en China donde entendió el verdadero sentido de un novelista. Para ella, escribir, más que crear arte, era hablar de las personas. Y así lo hizo en su extensa producción literaria que fue más allá de la novela, tocando otros géneros como la poesía o los cuentos infantiles. Pearl S. Buck tuvo una dramática experiencia con la maternidad que le marcó para siempre y la guió por el camino de la ayuda incondicional a los demás, sobre todo a los más desfavorecidos, los niños.

Hija de un misionero fanático y de una mujer que vio morir a cuatro hijos a causa de la disentería, el cólera o la malaria, Pearl S. Buck llegó a China con sus padres a los tres meses y allí permaneció con algunas interrupciones hasta pasados los 40. Ese tiempo sirvió para alimentar el meollo de su literatura y para mostrar a Occidente y sin exotismos la dureza real de la vida rural en el país. Como asegura Spurling, su principal valor fue retratar a los chinos como un pueblo igual a cualquier otro y demostrar un respeto absoluto, sin resabios colonialistas o religiosos, por su cultura milenaria. Se ha dicho también que ella fue quizá el más importante puente cultural entre Estados Unidos y China, muchos años antes de que Richard Nixon bajara del avión en Pekín en 1972. Por cierto, como La buena tierra estaba prohibida en China, el gobierno de Mao no permitió que Buck formara parte del séquito del presidente.

Pearl S. Buck se crió en Chinkiang, ciudad del suroeste de China a fines de un siglo XIX que en realidad más parecía la Edad Media. Pearl, entonces con su apellido de soltera Sydenstricker -que conservó en la S. de su nom de plume-, pelo rubio y ojos azules, no tuvo a su alrededor a ningún occidental fuera de su familia y hablaba indistintamente inglés y mandarín -idioma en el que, aseguraba, seguía pensando en su madurez- hasta el punto de que los chinos que no la conocían huían despavoridos cuando se daban cuenta de que comprendían a aquel pequeño diablo extranjero.

En 1910 se matriculó en la Universidad en Virginia, donde, recién salida de un voluntariado para educar a las prostitutas, no acabó de encajar en aquel ambiente elitista. En 1911, Pearl S. Buck se trasladó a los Estados Unidos para seguir con sus estudios en la Randolph-Macon Woman's College en la ciudad de Lynchburg, en Virginia. Tres años después tuvo que volver a China donde su madre estaba muy enferma. Fue en aquella época cuando conoció al que sería su primer marido, un economista agrícola llamado John Lossing Buck. La pareja se casaba en mayo de 1917 y se trasladaron a vivir a Suzhou donde estuvieron solamente tres años.

En 1920 se trasladaron a vivir a Nanjing donde ambos trabajaban como profesores de universidad. Aquel mismo año Pearl daba a luz a la que sería su primera y única hija biológica. Carol había nacido con una enfermedad mental grave mientras a Pearl se le detectaba un tumor en el útero cuya extirpación provocó su esterilidad. Y pese a que el matrimonio superó diversos contratiempos -la guerra civil china, por ejemplo-, acabó disolviéndose. El mayor de los problemas de la pareja fue la discapacidad psíquica de su única hija biológica. En 1925 la pareja adoptó a una niña a la que llamaron Janice y antes de finalizar el año regresaban a China. Buck llegó a adoptar hasta siete hijos más, los dos últimos mulatos, y en cierta manera fue pionera de las hoy habituales adopciones internacionales, abogando especialmente por los niños mestizos, muy habituales por el efecto colateral de la guerra y con muchos más problemas para ser acogidos entonces por las familias blancas.

Corría el año 1930 cuando Pearl S. Buck publicaba su primera novela, Viento del Este, viento del Oeste, gracias a un editor llamado John Day que terminaría convirtiéndose en su segundo marido cinco años después, tras divorciarse de John Lossing Buck. Tras la buena acogida de su primera novela, en 1931 se publicaba La buena tierra, libro con el que ganó su primer gran reconocimiento público, el Premio Pulizer.

Todo perfecto si no fuera porque, ya viuda en sus últimos años, que su hijo denomina como «caóticos», se dejó seducir por Ted Harris, un poco escrupuloso profesor de baile, que se ganó la confianza de la octogenaria, se convirtió en presidente de la Fundación Pearl S. Buck y logró dejar limpiamente a sus herederos fuera de la herencia y a ella prácticamente en la ruina. Es en este periodo cuando redactó El eterno asombro y cuando el manuscrito desapareció, presumiblemente sustraído por Harris, aunque Walsh no lo diga. Ahora la novela de Buck surge como testigo de un pasado más ingenuo e idealizado.

Junto a la labor incansable de ayuda a los más necesitados, Pearl S. Buck tuvo tiempo de escribir más de ochenta libros, desde novelas, hasta biografías pasando por poesías, cuentos infantiles. Una extensa obra literaria en la que la escritora quiso plasmar al ser humano en todas sus vertientes para explorar su naturaleza.

Una obra literaria que tuvo su máximo reconocimiento cuando se encontraba en plena producción literaria y acababa de empezar su vida en Estados Unidos junto a su segundo marido, con el que vivió hasta su muerte el 6 de marzo de 1973.

La autora vuelve a estar de actualidad con la recuperación de 'El eterno asombro' (Ediciones B), su última novela que escribió con 80 años, ya próxima a su muerte, y cuyo manuscrito perdido y al parecer robado apareció sorprendentemente en el 2012 en Tejas, en uno de esos trasteros de alquiler cuyo contenido suelen comprar los curiosos cuando nadie los reclama con la intención de descubrir alguna joya oculta. En este caso hubo bingo. Las 300 páginas manuscritas y su correspondiente copia a máquina pudieron ser adquiridas por la familia y han puesto a la autora de nuevo en las librerías cuatro décadas después de su muerte. La novela, como asegura uno de los hijos de la autora, Edgar Walsh, dista mucho de ser perfecta. «Mi madre no dejó instrucciones sobre cómo debía quedar la novela en su forma final. Aun así, para sus viejos y nuevos lectores esta obra representa una oportunidad única para conocerla de verdad», dice en el prólogo.

 

Fuentes.-

https://www.elperiodico.com/

https://www.mujeresenlahistoria.com/

wikipedia.org

Publicado el 27 de febrero de 2024

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