
Reseña realizada por Pedro Blanco.
Quiero comenzar con fuerza esta reseña. Haré una apuesta: este libro estará en la lista de las mejores obras de ficción españolas de 2023.
Creo que con esta novela Miguel Ángel Hernández se convierte en uno de los autores españoles de referencia, de esos que conviene seguir libro tras libro.
Anoxia es una novela sobre el arte y la muerte. No sorprende, puesto que el autor procede del mundo del arte. Es profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia. Y la muerte ya la había tratado en su libro anterior: El dolor de los demás.
Hay muerte en las vidas de los protagonistas, los dos son viudos. Hay muerte en el trabajo que desempeñan, son fotógrafos de difuntos. Y hay muerte en el contexto en el que se desarrolla la historia: la muerte por asfixia (anoxia) de los peces del Mar Menor en Murcia.
Dolores Ayala es una viuda, fotógrafa de pueblo, que lleva una vida mediocre y se encuentra en un periodo de abandono (de anoxia), en lo vital y en lo profesional. En este contexto conoce a Clemente Artés, un anciano elegante, de oscuro pasado, experto en fotografía de difuntos. A partir de aquí, la vida de Dolores cambia y sus decisiones la llevarán a enfrentar dilemas éticos, artísticos, emocionales, sexuales. En definitiva, vitales.
Uno de los elementos fundamentales de la novela es la captura en imágenes de la muerte. ¿Puede captarse el momento preciso de la muerte?, ¿ese instante en el que acaba la vida y comienza la muerte? ¿Es ético hacerlo? ¿De qué lado debe ponerse el artista? ¿Del lado del arte, de la imagen, o del lado de la vida, del tacto?
En palabras del autor: “era mejor estar cerca que lejos, había intuido que el tacto salva y la imagen mata. Pero más tarde, pudo comprobar que también la imagen salva…Y que la imagen acerca, como una huella que ayuda a habitar la distancia y sostiene en la lejanía…Las imágenes claman, cauterizan las heridas. Le dan forma a un vacío, lo nombran, lo hacen visible, pero también protegen de él. En ocasiones, incluso logran apresarlo”.
La novela también habla de la memoria, la culpa, el castigo, el perdón y la redención.
Anoxia es una novela bella y perturbadora. Nos pone ante situaciones límite y nos hace pensar. Además, está muy bien escrita. Hernández utiliza una prosa precisa que atrapa. La trama avanza con sutileza y determinación.
Uno diría que el autor ha alcanzado una madurez expresiva que lo sitúa entre los grandes narradores de nuestro país y que genera una expectativa apasionante sobre lo que pueda crear en el futuro.
Recomiendo con fervor.