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El gato tuerto - Manuel Avilés

TÍTULO DE LA OBRA: EL GATO TUERTO

AUTOR (A): Manuel Avilés

EDITORIAL: Editorial AlRevés

AÑO DE EDICIÓN: 2022

TEMÁTICA: Historias reales

ISBN N.º: 978-84-18584-90-9

PRECIO: 20,00

ENCUADERNACIÓN: Tapa Blanda

N.º DE PÁGINAS: 240

Reseña realizada por Teresa Argilés.

Manuel Avilés Gómez nació en Huétor Tájar (Granada) en 1954. Diplomado en Criminología por la Universidad Complutense de Madrid. Ejerció como funcionario del Cuerpo Especial de Instituciones Penitencias, y como funcionario en diferentes cargos, ha ejercido en diversas cárceles del panorama Español. Director en el Centro Penitenciario de Naclares de Oca y de Palma de Mallorca, Subdirector de la prisión Fontcalent de Alicante, pasando por otros centros como el de Cartagena.

Tiene casi una veintena de libros publicados. Su penúltimo libro De prisiones, putas y pistolas (Editorial AlRevés 2021) sigue en la estela del éxito.

 

Después de leer el libro le habría dado muchos títulos, ya que en las 240 páginas del mismo recoge muchos y diferentes.: “Tu palabra contra la mía”, “Los errores de un caso judicial”, “Amiga, tengo que contarte” ...

El granadino sabe de lo que escribe, se ha apoderado de una historia, que no nos la cuenta él, hace que tres personas sean las que interactúen para relatarnos todos los errores que en ocasiones se pueden dar en un proceso judicial y el resultado de este sea un error que tendrá que pagar el presunto culpable, con gran injusticia.

Itziar se apoya en su amiga para contarle cómo evoluciona la situación del proceso de su marido y su amiga, Míriam, a su vez se lo cuenta a Jorge, su marido, que hace de abogado del diablo.

Antes de poner en tela de juicio nada de lo escrito, que no es mi cometido, diré que es una declaración de amistad, de una entrega de amor y de buscar que a una persona que se la está juzgando por algo que no cometió tenga un juicio justo y con las mismas armas.

Creo, después de leer este libro, que para ser un profesional de la abogacía hay que ser una persona astuta y en ciertos momentos con “mala leche” para buscarle los tres pies al gato, enredar hasta lo indecible y cuando le ves esos pies al felino, entonces decir digo donde dije diego.

Manuel ha debido de escuchar hasta la saciedad a la persona que le ha contado todos los hechos acaecidos, esta se sabe de memoria lo que han dicho los protagonistas de la causa y ha encontrado los resquicios necesarios para que se revise y la condena no sea tan aberrante. Pero los ha encontrado ella, quien se niega a pensar que el hombre, presunto culpable, que lo ha cometido, es el padre de sus hijos, el marido del que está enamorada hasta el tuétano y de quien como pareja no tiene un pero que decirle.

Itziar, la protagonista, necesita en sus peores momentos el hombro, la oreja y todos los minutos necesarios de escucha de su amiga y compañera de trabajo, Míriam, quien le demuestra que la amistad hacia ella está por encima de todo y que, aunque no esté de acuerdo con lo que ha hecho, Alberto, el marido de su amiga y jefa, está dispuesta a escucharla en todo momento y ofrecerle sus mejores consejos.

El dolor del alma, el amor traicionado cuando se ha apostado todo a una carta y te falla, duele. Cuando a tus hijos de corta edad, que son los de él también, les dicen las palabras más peyorativas, es cuando te clavan los puñales, porque tú como adulto sabes qué decir, como defenderte, pero los niños no, y sus reacciones pueden ser peligrosas.

Se pone de manifiesto la controversia entre los miembros del tribunal y además quienes no conozcamos su composición, podemos saber qué se hace si el número de miembros es par o impar y además induce a pensar que quienes tienen que dictar sentencia no han ofrecido las mismas armas a ambas partes y además no se han leído las declaraciones de quién acusa y ni de quien se defiende, ella después de leer y leer todas las declaraciones, se niega a que su marido sea acusado de algo que no ha hecho.

Aunque una sea una “analfabeta” en leyes, si me ha quedado claro que una sentencia en firme para unos es una cosa y para otros otra: Pág. 19, 3ª línea del 2º párrafo “lo que dice esta sentencia es mentira”.

 <<Los juicios están para aclarar qué sucedió y que no sucedió, donde está la realidad y donde empieza la fabulación consciente o inconsciente, independientemente de que sea mujer u hombre, que para eso está el principio de igualdad ante la Ley>>.

Y en esta frase se basa casi todo.

Itziar se enamoró hasta las trancas de un cubano mulato, que la deslumbró y por el que perdió el sentido y su vida solo lo tuvo cuando pudo “traérselo” a España. El cubano, casi todos, lleva el ritmo en el cuerpo, la salsa, el ron, el calor que el Caribe les da al cuerpo, “is diferent”, esperar que un cubano o cubana sea hombre o mujer de una sola persona es difícil. Este cubano, como ya he dicho, es buen padre, buen marido, buena persona, pero como todos, es un salsero para hablar con quién sea, cosa que en estas latitudes puede llevar a engaño.

Y como muchos querrán saber el porqué del título de este libro, les diré que “El gato tuerto”, es o era, una coctelería, restaurante de comida típica, sala de baile y demás..., ubicado en El Vedado, en La Habana, Calle 0 #14 entre Calle 17 y 19 y allí fue donde Itziar conoció a Alberto y Madrid-La Habana-Madrid, durante un tiempo fue el trayecto habitual de ella, porque que fuera él quien lo hiciera era imposible por las razones que todo el mundo conoce de la situación en La piel del Caimán, Cuba.

Deseando que Itziar consiga demostrar que todo no fue como se escribió y que Manuel nos lo cuente.

Publicado el 24 de noviembre de 2022
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