
La hospitalidad: el término proviene del latín hospes (hospitare), que significa "huésped" o "recibir como invitado".
Se trata de recibir y acoger con amabilidad, generosidad y buena voluntad.
Hoy, admirando una escultura instalada en la terraza del Oratorio de San José del Monte Real, del artista Timothy Schmalz, pensé en el estado actual del mundo en el que la hospitalidad se esfuma, se oculta detrás de miedos infundados y abre una puerta vertiginosa hacia la desunión.
Esta obra rinde homenaje a los niños, mujeres y hombres de diferentes orígenes y épocas que un día dejaron su país en busca de otro que los acogiera. Estos hombres y mujeres sintieron la necesidad de abandonar su tierra natal por razones diversas para buscar un significado a su vida.
Los factores por los que los humanos dejan un país son múltiples, persecución política, religiosa o étnica, la guerra, la violencia y la pobreza, la búsqueda de mejores oportunidades económicas y un mejor acceso a la educación y los servicios. Los efectos del cambio climático, los desastres naturales y la reunificación familiar también son motivos que influencian esta búsqueda de un nuevo medio.
Aunque las razones de la migración suelen presentarse como un único elemento principal, las realidades individuales son más complejas. Por lo tanto, es necesario considerar los elementos potenciales y acumulativos a tener en cuenta en el viaje de cada persona.
Cualquiera que sea la razón por la que el inmigrante decide de dejar su tierra, una de las características que le ayudan a la integración es la hospitalidad, la acogida y el reconocimiento como humano que debe o desea hacer el esfuerzo de integración.
Como inmigrante pensé en el esfuerzo tan grande que requiere distanciarse de sus raíces y adaptarse a un nuevo medio en el que no sólo hay que aprender una nueva forma de expresión, pero también una forma de vida en la que la integración de nuevos códigos y la adquisición del conocimiento de esa nueva cultura forman parte integrante de lo cotidiano.
Y me dije que, si aspiramos a un mundo donde cada humano disfrute de un crecimiento inclusivo y sostenible, y donde el principio del trabajo decente para todos sea una realidad. Un mundo donde la humanidad viva en armonía con su medio ambiente, abramos nuestros brazos a la hospitalidad.
Demostrar hospitalidad significa acoger con calidez, mostrar generosidad y cordialidad, respetando las necesidades de cada ser humano.
Puede resultar utópico, pero contemplemos el presente y pensemos el futuro en un mundo en el que la hospitalidad forme parte de nuestra vida…