Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors

"Lo que imaginábamos" - Mayka Benito

Un pequeño montículo apenas definido, con grandes esperanzas de verlo en castillo convertido. Fuerte, robusto, lleno de intrigantes recovecos.

Juegos de indios y vaqueros en las alturas imponentes del castillo. Unos se erigían en los malos otros eran los buenos, las batallas eran épicas de emoción. Unos ganaban, otros perdían y así el ciclo de juego proseguía.

Como no embelesarse de un entorno tan propicio a la aventura.

Bajo el montículo, una vía férrea servía de escenario de hazañas imparables.  Un tren de carga de minerales pequeño, y un tanto lento, también servía de objeto de juego. Al anuncio de su llegada, nos apresurábamos y nos subíamos a sus vagones hasta que al adentrase en el túnel, la oscuridad nos procuraba todos los miedos ansiados y salíamos pitando. ¡Y sí nos encontramos con algún monstruo inesperado...!, la oscuridad servía de telón para escapadas aterrorizadas y gritos profundos que alertaban nuestros espías detectando ipso facto nuestra posición.

Nunca aprendíamos; nuestro terror nos permitía disimular nuestra ubicación.

Tantos juegos, tantas emulaciones de películas vistas en el cine parroquial que servían de alimento a nuestra ya fructífera imaginación y nos procuraban materia para más juegos.

Al aire libre decía FELIPA, nuestra guardiana designada.  Ella, desde lo alto de su piso observaba todos los movimientos de los chiquillos del barrio, espiaba todas las idas y venidas para, según ella, protegernos del algún infortunio.  Pobre FELIPA, éramos el objeto de sus desvelos.

Cuando gritábamos excitados por la rapidez del juego y por la sensación de confusión, nuestra FELIPA nacional nos enviaba jarros de agua para apagar nuestros impulsos desgarradores.

Esa era la niñez al aire libre, sin pantallas, sin elementos electrónicos a la que tuvimos derecho los niños en una época en la que el juego se hacía y deshacía en la calle.  CALLEJEROS DE TURNO.

Publicado el 23 de septiembre de 2024
Entrada relacionada con

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

crossmenuchevron-down